¿Paz vs Conflicto?

Autora: Evelin Ledezma

 

Recientemente, con los nombramientos de los premios Nobel y la firma de tratados en Colombia, las redes sociales, periódicos y las conversaciones de cafetería se han llenado de temas acerca de LA PAZ, pero ¿realmente hemos profundizado al respecto? Mi intención es hacer una breve deconstrucción de la paz y de su antagonista el conflicto, a los que generalmente consideramos como la buena y el malo de la historia, respectivamente. Según el diccionario de la Real Academia Española (RAE) la paz engloba definiciones como:

  • “1. f. Situación en la que no existe lucha armada en un país o entre países.
    2. f. Relación de armonía entre las personas, sin enfrentamientos ni conflictos.
    3. f. Acuerdo alcanzado entre las naciones por el que se pone fin a una guerra.
    4. f. Ausencia de ruido o ajetreo en un lugar o en un momento.” (RAE, 2016)

Y de forma contraria, la noción de conflicto se ha acompañado de connotaciones negativas, la concepción tanto popular como científica ha implicado cierta desaprobación, por eso en la misma RAE lo considera como:

  • “1. m. Combate, lucha, pelea.
    2. m. Enfrentamiento armado.
    3. m. Apuro, situación desgraciada y de difícil salida.” (ídem.)

Curiosamente existen teorías disidentes a esos conceptos, como la de la Transformación positiva de conflictos, acuñada por Sonia Paris Albert, quien nos cuenta que el conflicto no es anómalo, al contrario nos ha acompañado desde los comienzos de la humanidad, ha sido necesario para la restructuración o preservación social del estatus quo y no necesariamente representa una desgracia o una pelea per se. El conflicto es una posibilidad de transformación y si se hace pensando en el bienestar social, la transformación será positiva.
¿Pero qué nos ha llevado a querer evitar el conflicto? Justamente su pésimo abordaje. A nivel mundial el conflicto empezó a verse como un negocio más que como un medio de transformación social, y para llevar acabo ese negocio era necesario ponerle cara bonita al producto, así se construyó un concepto de paz bastante utópico donde no hubiera “ruido ajeno” donde el conflicto fuera el problema que se debía eliminar a toda costa para conseguir que esa bella paloma blanca volara tranquilamente.
De forma histórica así se han justificado centenares de intervenciones armadas en donde hay conflictos, esa es la pacificación armada que nos venden, sino cómo nos explicamos que la inversión en materia de seguridad del país (léase compra de material atramentario y beneficios a los cuerpos de seguridad) sea más alta que la de cultura y educación, porque vivimos en la mediatización de la paz vs conflicto.
Ambas no deberían estar peleadas, en principio porque el conflicto es algo humano y necesario, negarlo ha sido nuestro primer error y segundo porque la paz no debería entenderse como un fin, sino como un proceso que nos ayude a ser mejores como sociedad, que nos lleve a una transformación positiva o al menos a intentar entender a las otras partes dentro del conflicto y no a querer imponer los interés y perspectivas propias como hasta ahora se ha hecho.

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